domingo, 20 de noviembre de 2016

Julieta Isaac. "De encuentros y desencuentros"

"De encuentros y desencuentros"

Los dos sabíamos que en algún momento todo iba a terminar. La falta de amor, confianza e interés hacia el otro cada vez decaía más en un profundo dolor interno.
Nos conocíamos de antes, simplemente por amigos en común. Tuvimos una pequeña historia de amor hace tiempo, pero duro muy poco. Tenia una mínima relación con la madre, y lo que me comentaba ella era lo poco que sabia de él.
Dentro mío había quedado un enorme aprecio hacía el, y no veía la oportunidad de hablarle, hasta que un día su madre me comento que lo tenían que operar, por un golpe jugando a lo que mas le apasiona, el rugby. Yo creí que esa era mi oportunidad, lo único que hice fue desearle éxitos en la operación, pero la conversación fluyo y después de no verlo hace un año, decidí ir al hospital.
Estuve esperando horas y horas para que salga, no paraban de pasar médicos y ninguno decía ni una palabra. Hasta que un señor alto se nos acercó a su madre y a mí a contarnos la situación de él. La operación había salido exitosamente bien, pero después de 3 horas en ese hospital, todavía no había salido. Yo me tenia que ir, pero no hasta que el no me viera como yo le había prometido.
Finalmente salió, no estaba muy consiente. En el mismo instante que lo vi, me agarró una sensación rara en el cuerpo y de la única manera que lo supe manifestar fue llorando, agarre su mano y empecé a hacerle caricias, hasta que se quedó dormido. Le di un beso en la frente y mirándolo me dirigí hacia la puerta de salida.
Luego de ese día, empezamos a hablar, a vernos, simplemente empezamos a compartir momentos juntos.
Mi familia no tenia un buen concepto de él, ya que en nuestra relación anterior, era totalmente otra persona, se drogaba, y yo con tan solo 12 años estaba al lado de un chico de 16, que hacia su vida por sí solo. Por este motivo decidí juntar a mis padres, que están separados pero muy unidos por mi, a cenar, para comentarles que volví a tener contacto con él. Gracias a Dios mis padres entendieron el amor que sentía por el y no hubo ningún inconveniente.
Hasta que un 4 de agosto confirmamos nuestra relación.
Éramos totalmente inseparables, la pasábamos muy bien juntos, nos acompañábamos a todos lados, médicos, sus partidos de rugby, mis partidos de hockey, compromisos y millones de cosas más.
Prácticamente vivíamos juntos, por decirlo de alguna manera.
El ultimo mes estuve rara, alejada y tratando mal a la persona que me hacia tan bien. Debido a esto hubo un montón de peleas, pero en ningún momento llego a un extremo, lo conozco y se que nunca va a ser capaz de levantarme la mano. Mi histeria empezó a manejar toda la relación, ya nada era como hace un año y medio atrás, todo era diferente, y se que lamentablemente una gran parte de todo eso, fue por mi.
Por eso todo termino, todos los momentos que vivía día a día con él, ya no eran parte de mi rutina. Intente miles de cosas para que sea todo igual que antes, pero ya nada lo iba a ser cambiar de opinión.
Solo le doy gracias a la vida, por haber conocido a una persona tan linda como él, no solo físicamente sino sentimentalmente. El tenia miles problemas, pero siempre tenia un lugar para mi, siempre que lo necesite estuvo para consolarme, ayudarme y por sobre todas las cosas apoyarme en todo.

Ojala en algún momento la vida nos vuelva a cruzar por segunda vez en el camino del otro.

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